La regulación, reto clave ante la realidad de las plataformas de alquiler de viviendas turísticas

10 diciembre, 2020
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Airbnb fue, claramente, el nombre propio más pronunciado el pasado 2 de diciembre en el webinar de la UOC sobre los impactos, las amenazas y las oportunidades que suponen para las ciudades las plataformas de alquiler de viviendas.

Enmarcado en las séptimas jornadas Know tour, y organizado por los Estudios de Economía y Empresa, el encuentro contó con la presencia de Agustín Cocola Gant, doctor en Geografía Humana e investigador en la Universidad de Lisboa, y de Luis Falcón Martínez de Marañón, arquitecto, urbanista y CEO de la empresa Intelligent Atlas, especializada en Big data y analítica de localización.

La encargada de dinamizar el seminario online fue Soledad Morales Pérez, profesora de los Estudios de Economía y Empresa y directora académica del máster universitario de Turismo Sostenible y TIC de la UOC.

Jornada Knowtour
Los ponentes Agustín Cocola, Soledad Morales y Luís Falcón

En su introducción, la profesora Morales definió el actual contexto de crisis sanitaria, social, económica y de movilidad, como “un laboratorio excepcional para descubrir qué está pasando con el fenómeno de las plataformas de viviendas de alquiler”. Durante todo el webinar hubo bastante debate entre los intervinientes y se habló de pasado, de presente y de lo que es urgente.

Alquilar viviendas a turistas, práctica antigua con nuevas tecnologías

“El negocio de las viviendas de uso turístico tiene más años que el turismo”, subrayó Falcón al inicio de su intervención. Lo ilustró con una fotografía en blanco y negro tomada en Benidorm a mediados del siglo XX, en la que un hombre muestra a los vehículos que circulan por la calle un cartel con la palabra ‘Rooms’. 

Lo que ocurre actualmente, continuó Falcón, es que tras la irrupción de las nuevas tecnologías y el surgimiento de plataformas que se sirven de ellas, nos encontramos en un momento de ajuste institucional, una etapa donde estas plataformas deberán legalizarse y normalizarse. Falcón recordó que, a día de hoy, cuatro plataformas tienen el 95% mercado de alquiler vacacional: Airbnb, Booking, Tripadvisor y Vrbo.

Por su parte, Agustín Cocola Gant criticó que las plataformas de alquiler de viviendas están usando las nuevas tecnologías para especular cada vez más, lo que supone un problema social: “Para mí no es una tecnología que avance en una mejor calidad para todos, sino que lo interpreto como un ejemplo de acumulación por disposición”.

Los dos expertos coincidieron en que, si bien estas plataformas suponen ingresos para los propietarios de inmuebles que se anuncian en ellas, estos propietarios son, por lo general, personas con cierto poder adquisitivo. Primero, por ser propietarios. Y segundo, porque cada vez se exigen mayores requisitos para estar en la lista de viviendas, es decir, una mayor profesionalización, que suele implicar más inversión en reformas o equipamientos. Esto, a su vez, conlleva que pequeños propietarios vendan sus viviendas a inversores extranjeros, más profesionalizados.

El impacto de las plataformas en el “Derecho a la ciudad”

El investigador de la Universidad de Lisboa explicó los resultados de su trabajo referente al impacto negativo de estas plataformas en el conocido como “Derecho a la ciudad”, que propone cocrear las urbes como lugares para la vida, fomentando la interacción y la igualdad social.

Por un lado, concretó, aunque no es correcto decir que el precio del alquiler haya subido a causa de Airbnb, sí que hay una correlación: está demostrado que en las zonas donde hay más Airbnb, ha subido más el precio del alquiler y el de compraventa. Asimismo, Cocola Gant apuntó otro factor: “El mercado de alquiler tiende a desaparecer en los barrios más impactados por Airbnb”.

También, dijo, el fenómeno de los alquileres de apartamentos turísticos puede comportar la salida involuntaria de los vecinos de sus casas, y subrayó la pérdida de capital social que ello supone. Por ejemplo, el cierre de pequeños negocios y la reducción del tejido de barrio.

El juego está en los juzgados

“Ahora mismo el juego está en los juzgados”, sentenció Falcón. “Todos estamos de acuerdo que Airbnb se tiene que regular, que las viviendas de uso turístico se tienen que regular, que hacen un impacto más que considerable en los entornos locales”. En este sentido, insistió en el papel que tienen los jueces a la hora de aceptar o no las ordenaciones que propongan las administraciones.

Además, el experto puso hincapié en lo que diferencia a Airbnb de sus tres principales competidoras: si bien Booking, Expedia (propietaria de Vrbo) y TripAdvisor (propietaria de Niumba) están reguladas por ser OTA (Online Travelling Agencies), no es el caso de Airbnb, puesto que solo comercializa alojamiento y, a diferencia de las demás, no vende billetes de avión.

Los tres participantes en el webinar coincidieron en señalar la necesidad, pues, de regular la actividad de Airbnb y de las plataformas de viviendas de uso turístico como reto apremiante.

Cuando pase la pandemia

Respecto a los efectos de la pandemia, Falcó resaltó que, si en 2017 había 17.000 viviendas en listas de plataformas de alquiler en Barcelona, en el actual contexto solo se han reducido hasta 16.800. El arquitecto y urbanista destacó que, actualmente, plataformas como Airbnb promueven como novedad los alquileres de viviendas de duración media, y aseguró que, tras la pandemia, se espera una llegada masiva de turistas a los destinos habituales.

En este sentido, si bien Morales y Cocola Gant apostaron por un consenso social y político para fomentar el decrecimiento turístico en los próximos años, para Falcó puede resultar más interesante replantear el turismo como una economía de valor añadido.

Los tres expertos se emplazaron a reencontrarse para seguir debatiendo y comprobar la evolución de la situación.

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