Ergonomía en el teletrabajo y otros nuevos retos para la PRL

14 junio, 2021
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Desde el inicio de la pandemia en 2020, la humanidad ha vivido cambios constantes en todos los ámbitos: hemos modificado desde nuestra forma de socializar hasta la manera de comprar o, en la mayoría de casos, de trabajar. A nivel laboral, nunca se había experimentado una transformación tan grande en tan poco tiempo. En pocas horas, millones de personas dejaron sus oficinas e iniciaron el teletrabajo, una costumbre que aun hoy sigue establecida en muchas empresas y que pone sobre la mesa el reto de la ergonomía en el trabajo a distancia.

Según un artículo recientemente publicado en UOC News, los trabajadores quieren seguir haciendo teletrabajo, manteniendo como mínimo un día de remoto, y en un alto porcentaje prefieren 3-4 días de remoto a la semana. La directora del Máster Universitario de Prevención de Riesgos Laborales de la UOC, Eva Rimbau, añade que «los modelos híbridos serán el modelo más frecuente en los puestos que permitan el teletrabajo«

No estamos ante un desafío completamente nuevo. La digitalización ya hace años que plantea cambios en el ámbito laboral y, por ello, se hace indispensable estudiar cuáles son los nuevos riesgos para la salud laboral de las personas que adoptan el teletrabajo. Hay que tener en cuenta que trabajar desde el domicilio en ningún caso es sinónimo de disminución de riesgos para la salud: más allá de una buena ergonomía en el puesto de trabajo, se hace imprescindible hacer un seguimiento de los factores de riesgo psicosocial.

En este contexto, se puede afirmar que aunque el trabajo a distancia ha sido en el último año la mejor manera de protegerse frente al COVID-19, esta modalidad ha venido acompañada de una serie de riesgos laborales que no todas las empresas han sabido gestionar, lo que nos recuerda que la prevención de riesgos laborales sigue siendo una asignatura pendiente.

Riesgos ergonómicos en el teletrabajo

El repentino cambio de la oficina por nuestro domicilio, donde en muchos casos no se tiene ni una habitación donde trabajar de forma aislada, trajo consigo problemas que afectan directamente a la ergonomía laboral. No disponer de una pantalla suficientemente grande o una iluminación inadecuada son inconvenientes que acaban afectando al rendimiento.

Si bien es verdad que los riesgos ergonómicos laborales suelen relacionarse con los movimientos corporales y posturas, y suelen afectar al ámbito muscular, también una mala adecuación del ambiente de trabajo (falta de insonorización, mala climatización, etc.) puede acabar generando serios problemas.

Consejos para mejorar la ergonomía trabajando desde casa

La repentina implantación del teletrabajo impidió que muchas empresas pudieran aconsejar sobre cómo prevenir riesgos laborales mientras se trabaja a distancia. No obstante, el paso del tiempo así como el creciente interés en el cuidado de la salud laboral de los teletrabajadores ha permitido recopilar una serie de consejos que nos pueden ayudar a limitar los riesgos ergonómicos del teletrabajo.

  • Trabaja desde un lugar con poco ruido y luz suficiente (si es natural, mejor).
  • Equípate con una mesa y sillas adecuadas para uso intensivo (deja distancia para teclear y usar el ratón).
  • Si trabajas con ordenador portátil, complementa tu equipo con un monitor independiente (que debe estar a unos 40 centímetros de tus ojos).
  • Mantén tu zona de trabajo ordenada. Deja libre el espacio debajo la mesa, para mover las piernas con facilidad.
  • No pases demasiado tiempo sentado: levántate y anda unos pasos siempre que puedas.

No te preocupes por los gastos de habilitar una oficina en casa. El Real decreto ley 28/2020 de teletrabajo en España en 2020 aclara que el trabajo a distancia “no podrá suponer la asunción por parte de la persona trabajadora de gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral”, así que recomendamos hablar con la empresa para que facilite los equipos necesarios.

Factores de riesgo psicosocial del trabajo a distancia

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La adopción del teletrabajo de un día para otro hizo que millones de personas descubrieran la dureza de trabajar desde casa. Esta modalidad, hasta entonces realizada principalmente por autónomos y un bajo porcentaje de asalariados, supone mucho más que un cambio de oficina: implica un aislamiento y unas rutinas a las que es difícil acostumbrarse y que pueden conllevar factores de riesgo psicosocial importantes.

Aunque el trabajo a distancia nos parezca algo del siglo XXI, el Instituto de Seguridad y Salud en el Trabajo del Ministerio de Trabajo elaboró ya en 1996 una Nota Técnica de Prevención (NTP 412) en la que advertía de los posibles futuros riesgos de esta modalidad, destacando por encima de todo la pérdida de vínculo entre el trabajador y la empresa como consecuencia del distanciamiento físico. No obstante, este año de teletrabajo ha traído otros riesgos psicosociales que sin duda han afectado a millones de personas en todo el mundo.

Principales riesgos psicosociales del teletrabajo

Inicialmente muchas personas vieron en el trabajo a distancia una buena manera de conciliar la vida laboral y familiar. No obstante, a medida que pasaban los días, se dieron cuenta de que separar el trabajo de la familia es uno de los grandes problemas asociados al teletrabajo, sobre todo porque surge como consecuencia del resto de riesgos a los que estamos expuestos.

  • Falta de horario laboral y de rutinas.
  • Exceso de tareas y dificultad para dejar de trabajar
  • Conectividad permanente y falta de descanso (dependencia excesiva del correo electrónico o del teléfono de empresa), lo que acaba generando el actualmente conocido como tecnoestrés.
  • Aislamiento y pérdida de la identidad corporativa.
  •  Pérdida de la motivación (todos los días nos parecen iguales)

La mayor parte de estos problemas quedan solucionados cuando las empresas apuestan por un protocolo de teletrabajo bien diseñado, que tenga en cuenta tanto los derechos y obligaciones del empleado (horarios, descansos, reuniones, etc.) como claras medidas de prevención de riesgos laborales para el trabajo a distancia.

Establecerse un horario (incluso apagando el ordenador y el teléfono móvil al terminar), así como salir a hacer ejercicio o hablar con los compañeros de temas ajenos al ámbito laboral puede ayudar notablemente a superar esta sensación de fatiga laboral.

Profesionales de Prevención de Riesgos Laborales, más necesarios que nunca.

Posiblemente aun sea pronto para determinar qué porcentaje de empresas optará por el teletrabajo de manera definitiva (o mixta) una vez superada la pandemia. Un estudio elaborado por la empresa Randstad en diciembre del 2020 apuntaba que el 62,5% de los trabajadores españoles espera que el teletrabajo se imponga y continúe, lo que parece indicar que al menos una parte de la jornada laboral del futuro se desarrollará a distancia.

Responsable de Riesgos Laborales, entre los profesionales más buscados este 2021
Fuente: ergosup.net

En ese sentido, es indiscutible que la PRL tiene un importante camino por delante para adaptar las medidas de prevención de riesgos laborales actuales y crear nuevas normativas para que el teletrabajador mantenga la máxima seguridad y salud laboral.

A principios del 2021 empresas vinculadas a la PRL ya anunciaron que el perfil de Responsable de Riesgos Laborales sería uno de los más buscados este año, un dato que indica una buena tendencia en el sector y que hace necesaria la preparación académica de profesionales con este perfil.

Máster universitario en Prevención de Riesgos Laborales

Como hemos podido ver, los profesionales de la Prevención de Riesgos Laborales tienen por delante importantes retos tanto en la ergonomía en el trabajo a distancia y los factores psicosociales del teletrabajo como en otros aspectos que, posiblemente, aún están por definir. Una buena formación es clave para alcanzar sus objetivos con éxito.

El máster universitario de Prevención de Riesgos Laborales de la UOC es una titulación oficial que tiene como objetivo formar a profesionales polivalentes, con una visión global del sector, capaces de incorporarse al mercado laboral gracias a la experiencia adquirida durante sus estudios.

Los estudiantes de este máster de PRL podrán elegir entre una, dos o tres especialidades (seguridad laboral, higiene industrial o ergonomía y psicología aplicada). Además, cuentan con un programa de prácticas que pueden hacerse presencial o virtualmente, motivo por el cual se puede acreditar que el alumno ha adquirido las competencias necesarias para trabajar como técnico superior en prevención de riesgos laborales y está preparado para afrontar los nuevos retos vinculados a la PRL.

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