El sector turístico necesita un agente de cambio

27 septiembre, 2021
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El sector turístico tiene que ser más sostenible, inclusivo y resiliente, y la crisis derivada de la pandemia es una oportunidad para conseguirlo. Así lo afirma Zurab Pololikashvili, el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT). No es ninguna novedad que el sector está viviendo unos momentos difíciles pero a la vez esperanzadores para redefinirse y volver con más fuerza que nunca.

Sin ningún tipo de duda, el sector que más ha sufrido la llegada de la pandemia es el turismo. Las cifras hablan por sí solas: España, durante todo el 2020, recibió solo 18,96 millones de viajeros extranjeros según el Instituto Nacional de Estadística (INE), es decir, un 77% menos que un año antes, cuando el país encadenaba siete ejercicios mejorando su récord.

Partiendo de esta base y con la mirada fijada en un horizonte de futuro a medio plazo, hablamos con Francesc González Reverté, director del Grado en Turismo de la UOC, y con Joan Miquel Gomis, profesor agregado del mismo Grado y de los Estudios de Economía y Empresa, para conocer cómo han vivido la crisis, para hablar de las oportunidades de futuro que ven en el sector y hacernos saber por qué es un buen momento para adentrarse en los estudios de Turismo.

El turismo, en un punto de inflexión para reinventarse

El director del Grado en Turismo de la UOC explica cómo ha vivido la crisis del sector desde una mirada de preocupación, pero también de reto. «Por un lado, en pocos meses se ha visto como uno de los motores de la economía del país quedaba embarrancado y con graves dificultades para salir adelante. Además del cierre de empresas, muchos trabajadores y trabajadoras del sector han sufrido en primera persona la situación de la pandemia. Sin embargo, tengo mucha confianza en su recuperación, por un lado por su capacidad de resiliencia y también por el hecho que no es un problema «local», de falta de competitividad o de una mala praxis, sino que tiene un carácter global que ha repercutido más o menos por igual en todas partes».

Mientras las medidas para controlar la pandemia se iban implantando en todo el territorio español, el sector turístico iba quedando más devastado. Joan Miquel Gomis, profesor agregado del Grado en Turismo, destaca las dos corrientes de opinión que surgieron en este escenario. «En uno de ellos, se consideraba que una vez la COVID-19 estuviera mínimamente controlada (de forma que se pudieran retomar los viajes con cierta normalidad), la actividad turística volvería a la situación previa a la pandemia, sin grandes transformaciones. En el otro extremo, había los que pensaban que la reactivación se tendría que plantear como un reinicio para un nuevo escenario en el cual se acelerarían debates ya existentes, todos relacionados con los tres ejes de la sostenibilidad: el eje medioambiental, el eje social y el eje económico. Y de entre estas dos posturas extremas, hay opiniones intermedias que combinan con diferente intensidad las dos opciones.»

Sostenibilidad, resiliencia y movilidad de flujos son algunos de los retos del turismo

A pesar de que todavía es demasiado pronto para afirmar cuál será la tendencia que siga el turismo, Gomis asegura que «el turismo tendría que reubicarse en el marco de economías diversificadas, en un entorno en que los turistas, idealmente, tendrían que pasar a considerarse residentes temporales en un territorio receptor determinado.» En este sentido, abordando los retos que idílicamente se tienen que afrontar, González Reverté añade que, además de los habituales del sector que todavía no se han gestionado eficazmente como por ejemplo la gestión de la competitividad, las desigualdades o la innovación, «en el panorama actual, hay que empezar a tener en cuenta los derivados de la pandemia: cómo hacer los destinos más sostenibles y resilientes y cómo gestionar la nueva movilidad de flujos».

Si bien es cierto que la transformación digital en el turismo español no se encuentra implantada de manera homogénea, algunas instituciones que ya habían empezado a aprovechar las herramientas digitales para ofrecer experiencias online tuvieron cierta ventaja en esta época de restricciones de movilidad. La realidad virtual ha estado en el punto de mira durante estos últimos meses y ha permitido los primeros adelantos prácticos en esta materia. El director del Grado en Turismo asegura que «el carácter socializador que es inherente al turismo hace que las relaciones cara a cara sean insustituibles hoy en día», por lo que estas herramientas no sustituyen de ninguna forma al turismo convencional.

¿Es un buen momento para estudiar turismo?

Seguramente es una de las preguntas del momento. Nos encontramos en un momento de incertidumbre para todos los sectores del turismo, pero también de esperanza, de reinvención y de creatividad. Ideas nuevas y frescas son imprescindibles para afrontar el cambio de paradigma que vive el sector. «Entendemos que el estudiante de turismo de hoy tiene que actuar como un agente de cambio y este es un momento muy interesante para hacerlo. El alumnado de Turismo tiene que contribuir de manera activa en esta transformación» responde Joan Miquel Gomis.

Francesc González coincide con esta opinión y añade que «es un momento excelente para estudiar turismo. Nos encontramos en un cruce donde hay que reflexionar y rehacer la manera de hacer y entender el turismo. Siempre se ha asociado el turismo a unos estudios eminentemente prácticos, pero esta perspectiva se ve complementada en la formación universitaria a partir de la reflexión teórica sobre las implicaciones del turismo.»

La UOC apuesta por la visión crítica y reflexiva desde el punto de vista de la sostenibilidad en la empresa turística

Hace dos años ya hablábamos sobre los retos de futuro del turismo y la sostenibilidad, y la innovación y la transformación digital ya formaban parte del discurso. Pero si vamos más allá, desde mucho antes de la pandemia, en la UOC ya trabajábamos en esta línea. «Cuando empezamos los estudios de Turismo en la UOC, en 2003, el plan de estudios de la diplomatura ya incluía la asignatura obligatoria de Desarrollo sostenible. También impartíamos desde el primer día la asignatura de innovación», nos recuerda el profesor Joan Miquel Gomis.

Pero la UOC va un paso más allá. Los esfuerzos de los docentes para preparar un plan de estudio completo, útil y actual permitió que la sostenibilidad y la innovación no solo se encontraran en el marco de una asignatura, sino que servían (y sirven) para impregnar el resto de materias de la titulación. “El mejor ejemplo es la materialización de estos esfuerzos con la implementación del máster universitario en turismo sostenible y TIC en 2015”.

De hecho, que el estudiante de turismo de la UOC se prepare para actuar como un agente de cambio no es casualidad. Este rol, explica González, se trabaja a partir del desarrollo de competencias como la adopción de actitudes y comportamiento de acuerdo con una práctica profesional ética y responsable; la capacidad para buscar, identificar, organizar y utilizar adecuadamente la información; el análisis crítico; el trabajo en equipo y en red; la utilización eficiente de las TIC, la gestión del tiempo, o el desarrollo de habilidades para el emprendimiento y la innovación. Todo esto, obviamente, además de trabajar las competencias específicas del profesional del turismo.

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