Turistas y selfies de la muerte

La tecnología móvil y las redes sociales como precursores de trastornos mentales y accidentes fatales.

 

TURISMO – Artículo publicado 13 de noviembre de 2018.


Teresa y María están de vacaciones en Egipto, y piensan en cómo podrían inmortalizar su aventura. ¿Y qué mejor que un autorretrato o selfie? Está muy de moda, y seguro que la instantánea tendría mucha aceptación en las redes sociales. ¿Y dónde lo hacemos, se pregunta Teresa? Lo típico sería una fotografía convencional delante de las pirámides, o cualquier otro lugar característico de la destinación turística. Pero… ¿Y por qué no algo más atrevido? Seguro que, así, la foto tendría más interés, y recibirían muy buenos comentarios y likes en Facebook.

Ignorando el riesgo, y desafiando a la gravedad, deciden subirse a la baranda del ferri turístico que las lleva de paseo por el Nilo, y hacerse una foto. Entonces, un desafortunado e inoportuno golpe de timón, o quizás una brusca y repentina ráfaga de aire, desequilibra a las jóvenes turistas justo cuando sonríen delante de la cámara de su móvil y las hace caer al agua. ¿El resultado? Si tienen suerte quizás logren rescatarlas, pero también es posible que no sobrevivan al accidente.

selfie dangerous

Esta historia es ficticia, pero guarda parecido con muchos casos reales que se han dado en los últimos años, en especial en algunas localizaciones turísticas. En un reciente estudio global (Bansal et al., 2018), los investigadores han encontrado 259 casos confirmados de muerte por selfie entre los años 2011 y 2017.

Y las causas de la muerte son muy diversas: ataques de animales, ahogamientos, electrocución, caídas, accidentes con fuego, disparo accidental de armas, atropellos y arrollamientos, entre otras. Los autores también han encontrado que el perfil principal de las víctimas es el de personas jóvenes y turistas. Este estudio ha tenido un gran impacto por la difusión que le ha dado la prensa internacional, generándose así un debate entre investigadores y también en la opinión pública.

turismo

Entre las conclusiones que se extraen destaca la necesidad de establecer la prohibición de hacer fotografías en lugares turísticos caracterizados por su peligrosidad, como zonas de aguas profundas, picos de montañas y edificios altos. Además, los autores hacen hincapié en la necesidad de educar a los más jóvenes a evitar conductas arriesgadas en determinados lugares.

El problema está adquiriendo tal magnitud que muchos investigadores se están preguntando qué es lo que empuja a una persona aparentemente normal a arriesgar su vida por una simple fotografía. La respuesta parece estar en la existencia de redes sociales, y en los trastornos mentales que éstas están causando, especialmente entre la población joven. Desde la psicología algunos estudios afirman que la actividad de una persona en las redes sociales puede ser un predictor de su personalidad. Así, Fox y Rooney (2015) encontraron una correlación positiva entre la frecuencia de publicación de selfies en las redes sociales y la existencia de rasgos psicopáticos como la impulsividad, el narcisismo, el maquiavelismo y la falta de autocontrol y empatía.

 

“Las redes sociales son el escenario ideal para personas con trastorno narcisista”

 

 

En este sentido, son varios los estudios que han relacionado el fenómeno selfie con el narcisismo, es decir, la admiración excesiva y exagerada que siente una persona por sí misma. Además, el mito de Narciso tiene similitudes con un accidente de selfie: contemplando su bella imagen reflejada en un estanque, Narciso acaba cayendo al agua. El trastorno de personalidad narcisista, como se denomina en psicología, se define como un patrón general de grandiosidad, una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta.

Así, las personas con este trastorno desean reforzar su ego y mostrar su grandeza y heroicidad al mundo, y a su vez son muy inseguras y necesitan de la admiración y la aceptación de los demás, actuando éstas como mecanismo de recompensa en su mente. Por todo esto, redes sociales como Facebook son un escenario ideal en el que personas con este trastorno pueden mostrar su vida a los demás de manera obsesiva.

Otro trastorno de la personalidad que se ha asociado a las personas que arriesgan la vida por un selfie es el exhibicionismo. Así, Maddox (2017) argumenta que estas personas, las cuales realizan estas fotografías con el único objetivo de compartirlas en las redes sociales, padecen de un trastorno de exhibicionismo no sexual, entendido éste como una actitud extravagante que intenta atraer la atención de los demás hacia uno mismo.

En este caso, igual que pasa con el trastorno narcisista, las redes sociales se convierten en espacios virtuales perfectos para poder exhibirnos y mostrarnos como queremos que nos vean los demás.

falling selfie

Mirado con perspectiva, el problema de los riesgos innecesarios que se corren por una simple fotografía se puede enmarcar dentro del creciente rol que están adquiriendo las redes sociales en nuestras vidas. Y, como se comentaba anteriormente, el uso de estas redes sociales está causando estragos en muchas personas con predisposición a padecer trastornos mentales (Di Sia, 2017).

Para estas personas, el valor que se atribuyen a sí mismas está vinculado patológicamente a una necesidad de afirmación externa, de manera que su yo verdadero queda enmascarado  por su yo falso o ficticio, el cual se basa en lo que los demás esperan de ellos. Esta necesidad puede derivar en adicción y en trastornos del comportamiento, llevando a lo que en psicología se denomina selficidio, consistente en un impulso psicótico a hacer algo excepcional e ir más allá de uno mismo, incluso poniendo en riesgo la propia vida. Por todo esto, en la actualidad existe el temor fundado de que, en los próximos años, surjan nuevas enfermedades relacionadas con trastornos psicológicos vinculados a las redes sociales.

 


Referencias:
Bansal, A., Garg, C., Pakhare, A., y Gupta, S. (2018). Selfies: A boon or bane? Journal of family medicine and primary care, 7(4), 828.
Di Sia (2017). The “selfie” phenomenon between psychology, normality and extremisms. World Scientific News. 80, 88-100.
Fox, J., y Rooney, M. C. (2015). The Dark Triad and trait self-objectification as predictors of men’s use and self-presentation behaviors on social networking sites. Personality and Individual Differences, 76, 161-165.
Maddox, J. (2017) “Guns Don’t Kill People… Selfies Do”: rethinking narcissism as exhibitionism in selfie-related deaths. Critical Studies in Media Communication, 34:3, 193-205,

DANIEL LIVIANO SOLÍS

Daniel Liviano Solís

Profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).  Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y Doctor en Economía por la Universitat Rovira i Virgili (URV). Actualmente es profesor de asignaturas cuantitativas en los Estudios de Economía y Empresa de la UOC. Además, ha impartido diversas asignaturas en la URV y en la Universitat de Barcelona, relacionadas con la estadística, la economía y las finanzas. Entre sus intereses de investigación figuran la econometría regional y la dinámica industrial.

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Estudis d'Economia i Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) / Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)
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